La ashwagandha (Withania somnifera), también conocida como ginseng indio, cereza de invierno o baya del sueño, es una planta medicinal de la familia de las solanáceas (Solanaceae) con más de 3000 años de uso en la medicina ayurvédica. En el Ayurveda se clasifica como un «Rasayana», un tónico rejuvenecedor que, según se dice, promueve la vitalidad, la longevidad y la resistencia al estrés.
Como adaptógeno de origen vegetal, se cree que la ashwagandha ayuda al organismo a hacer frente al estrés físico y mental. Los estudios clínicos aportan pruebas iniciales de posibles beneficios en varias áreas, aunque para muchos de ellos aún está pendiente una evaluación científica definitiva. Los organismos reguladores europeos, entre ellos el BfR (Alemania), la EFSA y las autoridades nacionales de seguridad alimentaria, están revisando activamente la seguridad y el estatus regulatorio de los suplementos de ashwagandha.
El Instituto Federal de Evaluación de Riesgos (BfR) recomienda, basándose en su evaluación de riesgos actualizada de septiembre de 2024 (Comunicado 39/2024), utilizar los preparados de ashwagandha con precaución.
En particular, los siguientes grupos no deben tomar ashwagandha sin consultar previamente con un médico:
- Mujeres embarazadas y en periodo de lactancia
- Niños y adolescentes
- Personas con enfermedades hepáticas actuales o previas
- Personas que toman medicamentos para la tiroides, inmunosupresores, sedantes o para la diabetes
Este artículo tiene carácter informativo general y no sustituye el asesoramiento médico. Si tiene alguna duda, consulte a un médico o farmacéutico.
Fuente: Comunicado 39/2024 del BfR · bfr.bund.de