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GABA: función, mecanismo de acción y resumen científico

Una visión científica: papel en el sistema nervioso, fuentes alimentarias y estado actual de la investigación
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VitaminExpress Editorial Team

Última actualización: 29 may 2026
17 minutos
El ácido gamma-aminobutírico (GABA) es uno de los neurotransmisores inhibidores más importantes del cerebro humano. Este artículo resume el estado actual de la investigación sobre el GABA, desde su descubrimiento y mecanismos bioquímicos hasta su presencia en los alimentos y las orientaciones para la suplementación. La información aquí proporcionada no sustituye el consejo médico.
Aviso importante: Los complementos alimenticios no sustituyen al tratamiento o diagnóstico médico. Si tiene problemas de salud, consulte a un médico, farmacéutico u otro profesional sanitario cualificado. Los suplementos de GABA no están autorizados como medicamentos en la UE y no cuentan con declaraciones de propiedades saludables aprobadas por la EFSA.
GABA: función, mecanismo de acción y resumen científico

¿Qué es el GABA?

GABA son las siglas de Ácido Gamma-Aminobutírico (del inglés, Gamma-Aminobutyric Acid). Se trata de un aminoácido no proteinogénico, es decir, el organismo no lo utiliza para sintetizar proteínas, sino que actúa como mensajero químico: un neurotransmisor.

Como el principal neurotransmisor inhibidor (inhibitorio) del sistema nervioso central, el GABA regula la actividad neuroeléctrica en el cerebro. Sin suficiente GABA, los impulsos eléctricos en las neuronas podrían dispararse de forma descontrolada, un mecanismo implicado, entre otras condiciones, en las crisis epilépticas.

El GABA influye en numerosas funciones del organismo, entre ellas la regulación del sueño, el tono muscular, la percepción del dolor y diversos procesos cognitivos. El papel preciso de los suplementos exógenos de GABA en estas funciones sigue siendo un área activa de investigación.

Presencia en el Organismo

Como neurotransmisor inhibidor, el GABA es especialmente activo en el cerebro y la médula espinal. En los mamíferos —incluidos los humanos— se estima que entre el 25 y el 50 % de todas las sinapsis contienen receptores GABA, lo que significa que una gran proporción de las conexiones sinápticas puede ser modulada por el GABA.[1]

Los investigadores también han demostrado que el GABA no se limita al cerebro, sino que está presente en todo el tracto gastrointestinal, tanto en nervios entéricos como en células endocrinas. Esto sugiere que el GABA puede influir en el sistema digestivo tanto como neurotransmisor como mediador endocrino.[2]

El GABA se sintetiza en las neuronas presinápticas y se almacena en vesículas sinápticas. La enzima L-glutamato descarboxilasa (GAD), que requiere vitamina B6 como cofactor, determina la tasa de síntesis convirtiendo el neurotransmisor excitador glutamato en GABA.

Historia del Descubrimiento

El GABA fue sintetizado químicamente por primera vez en 1883, cuando solo se conocía como producto metabólico de plantas y microorganismos. No fue hasta 1950 cuando los investigadores lo identificaron en el cerebro de los mamíferos. Su función como neurotransmisor inhibidor no quedó plenamente establecida hasta aproximadamente 16 años después.

¿Cómo Actúa el GABA?

Para que las neuronas transmitan señales, deben comunicarse entre sí. Como las neuronas no están directamente conectadas, esta comunicación se produce mediante neurotransmisores a través de un estrecho espacio denominado sinapsis. El cruce de este espacio se denomina neurotransmisión.

Cuando un impulso eléctrico (potencial de acción) llega al terminal axónico, desencadena la liberación de pequeñas vesículas con neurotransmisores. Estas se difunden a través de la hendidura sináptica y se unen a los receptores de la célula vecina, siguiendo el principio llave-cerradura. El GABA solo se une a los receptores GABA.

Cuando el GABA se une a su receptor, provoca la hiperpolarización de la neurona postsináptica: cambia la permeabilidad de la membrana a los iones de cloro o de potasio, lo que reduce el potencial de membrana por debajo del umbral necesario para un nuevo potencial de acción, deteniendo efectivamente la transmisión de la señal.

GABA y la Barrera Hematoencefálica

El cerebro está protegido por la barrera hematoencefálica, un sistema especializado de vasos sanguíneos semipermeable que regula estrictamente qué moléculas pueden entrar en el cerebro.[3]

Si el GABA ingerido por vía oral puede atravesar esta barrera en humanos no ha sido aún establecido de forma concluyente. Un grupo de investigación alemán y neerlandés evaluó los resultados de numerosos estudios sobre esta cuestión.[4]

Los primeros estudios en animales de los años cincuenta sugerían que el GABA no atraviesa la barrera hematoencefálica. Estudios posteriores indicaron que una permeabilidad limitada podría ser posible, dependiendo posiblemente de la forma química utilizada o de si el GABA se administró por vía oral o mediante inyección.

Un estudio de 2001 identificó un transportador de GABA en ratones que teóricamente podría permitir el paso a través de la barrera. No se ha confirmado aún si existe un transportador comparable en humanos.[4]

Varios estudios controlados con placebo han observado efectos positivos tras la ingesta oral de GABA. Una posible explicación es un efecto indirecto a través del sistema nervioso entérico y el nervio vago. Los mecanismos subyacentes aún no se comprenden del todo y requieren mayor investigación.[3]

Déficit de GABA: Lo que Sabemos

Niveles reducidos de GABA en el cerebro han sido asociados en estudios científicos con diversas condiciones neuropsiquiátricas. Las causas exactas del déficit de GABA y la relevancia clínica de estos hallazgos son objeto de investigación continua.

Posibles factores que podrían contribuir a niveles bajos de GABA incluyen el estrés crónico, deficiencias nutricionales (especialmente vitamina B6, cofactor en la síntesis de GABA) y ciertas enfermedades del sistema nervioso.

Importante: Un déficit de GABA no puede diagnosticarse con un análisis de sangre convencional. La medición de los niveles de GABA en el cerebro requiere técnicas de imagen específicas (p. ej. espectroscopía de resonancia magnética). Si sospecha un déficit de GABA, consulte a un médico.

GABA en los Alimentos

El GABA se encuentra de forma natural en una variedad de alimentos, especialmente en productos fermentados. El proceso de fermentación puede aumentar significativamente el contenido de GABA, ya que ciertas bacterias lácticas y levaduras pueden sintetizar GABA a partir del glutamato.

AlimentoContenido de GABA (orientativo)Nota
Té verde (Gyokuro, tratamiento especial)Hasta 150 mg / 100 g peso secoTé GABA producido por fermentación anaerobia
Lácteos fermentados (kéfir, yogur)Variable, hasta 30 mg / 100 gDepende de las cepas bacterianas utilizadas
Kimchi / verduras fermentadasHasta 50 mg / 100 gDepende de la duración de la fermentación
Miso / tempeh10–50 mg / 100 gFermentación tradicional
Tomates (maduros)Aprox. 60–100 mg / 100 g (peso fresco)Entre los contenidos naturales más altos
EspinacasAprox. 30–60 mg / 100 g
PatatasAprox. 10–30 mg / 100 g
Arroz integral germinadoHasta 30 mg / 100 gLa germinación aumenta el contenido de GABA

Nota: Los valores son orientativos basados en datos de estudios disponibles y pueden variar según el producto, el método de cultivo y el procesado.

GABA y el Sistema Nervioso Central

El sistema nervioso central (SNC) está formado por el cerebro y la médula espinal. El GABA es el principal neurotransmisor inhibidor de este sistema, manteniendo el equilibrio entre la excitación e inhibición neuronal, esencial para el funcionamiento normal del cerebro.

Los receptores GABA del SNC se dividen en dos clases principales:

  • receptores GABA-A (ionotrópicos – respuesta rápida a través de canales iónicos) y
  • receptores GABA-B (metabotrópicos – respuesta más lenta mediada por segundos mensajeros).

Algunos medicamentos, como las benzodiacepinas y los barbitúricos, ejercen sus efectos modulando la actividad de los receptores GABA-A.

GABA como Neurotransmisor

El GABA pertenece a la clase de los neurotransmisores inhibidores. Su función principal es reducir la excitabilidad neuronal en todo el sistema nervioso. El equilibrio entre el glutamato excitador y el GABA inhibidor es fundamental para el funcionamiento estable de las redes neuronales.

Tras su liberación en la hendidura sináptica, el GABA es recaptado por proteínas transportadoras específicas (GAT-1, GAT-2, GAT-3) y puede ser reciclado o degradado.

GABA y Glutamato

El glutamato y el GABA son neurotransmisores funcionalmente opuestos: el glutamato es el principal neurotransmisor excitador; el GABA es el principal inhibidor. La proporción entre ambos regula la excitabilidad global de las redes neuronales.

Bioquímicamente están estrechamente relacionados: el GABA se sintetiza directamente a partir del glutamato por la enzima glutamato descarboxilasa (GAD), que requiere piridoxal fosfato (una forma activa de la vitamina B6) como cofactor.

GABA y el Sueño: Estado de la Investigación

Las neuronas GABAérgicas desempeñan un papel bien establecido en la inducción y el mantenimiento del sueño. Ciertos medicamentos para dormir (p. ej. benzodiacepinas, zolpidem) actúan potenciando la actividad de los receptores GABA-A.

Se han realizado algunos estudios más pequeños en humanos sobre suplementos exógenos de GABA y el sueño. Un estudio (Yamatsu et al., 2016) observó una mejora subjetiva de la latencia de inicio del sueño en adultos sanos que tomaban 100 mg de GABA al día. El tamaño del estudio y la metodología no permiten aún conclusiones definitivas. Se requieren más estudios bien diseñados.

Nota: Los trastornos del sueño persistentes siempre deben ser evaluados por un médico. Los complementos alimenticios no sustituyen el tratamiento médico de los trastornos del sueño.

GABA y la Respuesta al Estrés: Estado de la Investigación

El sistema GABAérgico participa en la modulación del eje del estrés (eje hipotálamo-hipofisario-adrenal). Estudios en animales y algunos estudios en humanos han investigado si una mayor actividad GABA puede amortiguar la respuesta fisiológica al estrés.

Un estudio controlado con placebo (Abdou et al., 2006) investigó los efectos del GABA administrado oralmente sobre parámetros relacionados con el estrés y observó cambios en el EEG y en marcadores salivales. Estos hallazgos son preliminares y requieren replicación en estudios más amplios. Los suplementos de GABA no están autorizados como agentes reductores del estrés.

GABA y el Sistema Nervioso: Lo que Muestra la Investigación

Aviso: Los complementos alimenticios con GABA no están autorizados como terapéuticos para los trastornos de ansiedad u otras condiciones de salud mental. Si experimenta síntomas de ansiedad, consulte a un médico, psiquiatra o psicoterapeuta.

El sistema GABAérgico está fundamentalmente implicado en la regulación de los estados de excitabilidad neuronal. Una actividad GABAérgica reducida ha sido asociada en estudios de imagen con ciertas condiciones caracterizadas por una mayor excitabilidad neural. La relación precisa entre el sistema GABA y la ansiedad en humanos es un campo activo de investigación.

Algunos estudios en humanos han investigado si la ingesta oral de GABA puede influir en parámetros subjetivos relacionados con la relajación. Los hallazgos siguen siendo preliminares. Actualmente no existe evidencia clínica sólida sobre la eficacia de los suplementos de GABA en los trastornos de ansiedad diagnosticados.

GABA y la Función Inmunitaria

Investigaciones más recientes muestran que los receptores GABA están presentes en las células inmunitarias, lo que sugiere un posible papel inmunomodulador del GABA. Estudios preclínicos han investigado efectos sobre los linfocitos T y los macrófagos. Esta investigación se encuentra aún en una fase temprana; los datos clínicos en humanos son escasos.

GABA y la Regulación del Azúcar en Sangre: Estado de la Investigación

Aviso: Las personas con diabetes mellitus u otras enfermedades metabólicas solo deben tomar suplementos de GABA bajo la indicación expresa de su médico tratante. Los complementos alimenticios no sustituyen la terapia farmacológica de la diabetes ni la supervisión médica.

El GABA ha sido identificado como molécula de señalización local en las células de los islotes pancreáticos (islotes de Langerhans). Estudios preclínicos han investigado su posible papel en la regulación de la secreción de insulina y la preservación de las células beta. Los datos clínicamente sólidos sobre el efecto de los suplementos de GABA en el azúcar en sangre en humanos aún están pendientes.

GABA y el Bienestar Mental: Evidencia Actual

Aviso: Si sospecha depresión u otra afección de salud mental, consulte a un médico, psiquiatra o psicoterapeuta. Los complementos alimenticios con GABA no son un tratamiento autorizado para los trastornos depresivos y no sustituyen la atención psiquiátrica o psicoterapéutica.

Diversos estudios han investigado una relación entre el sistema GABAérgico central y la regulación del estado de ánimo. Ciertos antidepresivos y estabilizadores del ánimo modulan indirectamente la actividad GABA. Si la suplementación directa con GABA puede influir en el bienestar subjetivo aún no está suficientemente respaldado por evidencia clínica.

GABA y el SPM

El síndrome premenstrual (SPM) está asociado a cambios hormonales cíclicos. Dado que los metabolitos de la progesterona (en particular la alopregnanolona) actúan como moduladores alostéricos positivos de los receptores GABA-A, se ha investigado una relación entre la actividad GABAérgica y los síntomas del SPM. La base de evidencia aún es limitada y no respalda la recomendación de suplementación con GABA para el SPM.

GABA y las Hormonas de Crecimiento

Algunos estudios han investigado si el GABA puede influir en la liberación de la hormona del crecimiento (GH) por la hipófisis. Un estudio (Powers et al., 2008) examinó el GABA en combinación con el ejercicio y observó niveles elevados de GH. Los mecanismos subyacentes y la relevancia clínica de estos hallazgos no han sido establecidos de forma concluyente.

GABA y la Cognición

El sistema GABAérgico está implicado en varios procesos cognitivos, incluida la memoria de trabajo, el aprendizaje y la regulación de la atención. Estudios de imagen muestran que las concentraciones de GABA en ciertas regiones cerebrales se correlacionan con el rendimiento cognitivo. La relación entre la ingesta exógena de GABA y la función cognitiva en humanos es objeto de investigación continua.

GABA y la Actividad Neuronal: Lo que Sabemos

Aviso: Los complementos alimenticios con GABA no son un tratamiento autorizado para el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) u otras condiciones del neurodesarrollo. Para diagnósticos o preocupaciones relevantes, consulte a un profesional médico o terapéutico cualificado.

La investigación básica confirma que el sistema GABAérgico desempeña un papel clave en la modulación de la excitabilidad neural. Algunos estudios han descrito cambios en la función GABAérgica en diversas condiciones neurológicas y psiquiátricas. Los ensayos clínicos que examinan el uso dirigido de suplementos de GABA en humanos en este contexto siguen siendo limitados.

GABA como Referencia Farmacológica

El GABA en sí no está autorizado como medicamento en la UE. Sin embargo, ciertos agentes farmacéuticos que modulan el sistema GABAérgico son medicamentos autorizados, entre ellos:

  • Benzodiacepinas (p. ej. diazepam) – moduladores positivos de los receptores GABA-A
  • Barbitúricos – moduladores positivos de los receptores GABA-A
  • Gabapentina y pregabalina – análogos estructurales del GABA (actúan por mecanismos diferentes)
  • Baclofeno – agonista de los receptores GABA-B, autorizado para la espasticidad

Estos son medicamentos de prescripción que actúan de manera diferente a los suplementos alimenticios orales de GABA y solo deben tomarse bajo prescripción médica.

Suplementos Alimenticios de GABA

Los suplementos de GABA están disponibles en forma de cápsulas, comprimidos o polvo. Las formas más comunes son:

  • GABA sintético: Ácido gamma-aminobutírico fabricado químicamente
  • GABA natural: GABA producido mediante fermentación microbiana (a menudo comercializado como "GABA natural")
  • PharmaGABA®: Una forma específica de GABA obtenida por fermentación, investigada en varios estudios

Al comprar, busque certificaciones de calidad, listas de ingredientes transparentes y fabricantes de confianza. Siga siempre la información del producto facilitada por el fabricante.

Orientaciones sobre Dosis

Aviso importante sobre la dosificación: Las siguientes cifras son valores de referencia generales basados en datos de estudios disponibles. No existe una dosis diaria oficialmente establecida para los suplementos alimenticios de GABA. Esta información no sustituye la orientación individualizada de un médico o farmacéutico. Comience siempre con la dosis más baja y auméntela solo en consulta con un profesional sanitario.
Contexto (base de estudios)Cantidad investigada (orientativa)Forma
Suplementación general100–200 mg al díaCápsula / comprimido
Usado en estudios del sueño100–300 mg por la nocheCápsula / polvo
Usado en estudios del estrés100 mg al díaCápsula
Usado en estudios deportivos3–5 g al día (dosis altas)Polvo (solo bajo supervisión médica)

Los valores se basan en datos de estudios; la variación individual puede ser significativa. Se recomienda encarecidamente consultar a un profesional sanitario.

Ejemplo de Plan de Ingesta (Orientación General)

Nota: El siguiente plan se proporciona únicamente con fines orientativos generales y no es una recomendación individual. Consulte siempre con un médico o farmacéutico el momento y la dosis antes de comenzar.
PeríodoDosis de ejemploMomento de ingesta
Semanas 1–2 (adaptación)100 mg al díaPor la noche, 30–60 min antes de dormir
Semanas 3–4 (observación)100–200 mg al díaPor la noche; por la mañana si es necesario
Uso a largo plazoAjuste individual necesarioSegún indicación del profesional sanitario

Interacciones

Importante: Si toma algún medicamento, especialmente fármacos con acción sobre el SNC, debe consultar a un médico o farmacéutico antes de tomar suplementos de GABA.

Se han señalado posibles interacciones con las siguientes clases de sustancias:

  • Benzodiacepinas y somníferos: Posible efecto aditivo sobre el SNC (sedación aumentada)
  • Anticonvulsivos: Posible influencia sobre el umbral convulsivo
  • Antidepresivos: No se pueden excluir interacciones
  • Antihipertensivos: El GABA puede tener propiedades hipotensoras a dosis elevadas
  • Alcohol: Combinación no recomendada (posible efecto aditivo sobre el SNC)

Sobredosis

Los datos sólidos sobre la toxicidad del GABA en humanos a niveles de sobredosis son limitados. Los estudios en animales sugieren una toxicidad aguda relativamente baja. Tomar cantidades significativamente superiores a las recomendadas puede intensificar los efectos secundarios (véase más abajo).

En caso de ingesta accidental de grandes cantidades, contacte con el centro de información toxicológica o un médico:

  • España: 91 562 04 20 (Servicio de Información Toxicológica)
  • México: 800 290 0024 (CIATOX)
  • Argentina: 0800 333 0160

Efectos Secundarios

Los suplementos alimenticios de GABA son generalmente bien tolerados a las dosis recomendadas en los estudios clínicos. Los posibles efectos secundarios, habitualmente leves y transitorios, incluyen:

  • Hormigueo o entumecimiento en manos o pies
  • Somnolencia o mareos leves
  • Náuseas o molestias gastrointestinales
  • Sensación de taquicardia (a dosis más altas)
  • Dificultad respiratoria a dosis muy altas (poco frecuente)
Poblaciones especiales: Las mujeres embarazadas y en período de lactancia solo deben tomar suplementos de GABA bajo consejo médico, ya que faltan datos de seguridad adecuados. Los niños y adolescentes no deben tomar suplementos de GABA sin recomendación médica. Las personas con enfermedades conocidas del sistema nervioso deben consultar al médico antes de su uso.

Referencias

  1. Bloom, F. E., & Iversen, L. L. (1971). Localizing 3H-GABA in nerve terminals of rat cerebral cortex. Nature, 229(5287), 628–630. doi:10.1038/229628a0
  2. Auteri, M., Zizzo, M. G., & Serio, R. (2015). GABA and GABA receptors in the gastrointestinal tract. Pharmacological Research, 93, 11–21. doi:10.1016/j.phrs.2014.12.001
  3. Abdou, A. M. et al. (2006). Relaxation and immunity enhancement functions of GABA administration in humans. BioFactors, 26(3), 201–208. doi:10.1002/biof.5520260305
  4. Boonstra, E. et al. (2015). Neurotransmitters as food supplements: the effects of GABA on brain and behaviour. Frontiers in Psychology, 6, 1520. doi:10.3389/fpsyg.2015.01520
  5. Petroff, O. A. C. (2002). GABA and glutamate in the human brain. The Neuroscientist, 8(6), 562–573. doi:10.1177/1073858402238515
  6. Yamatsu, A. et al. (2016). The improvement of sleep by oral intake of GABA. Journal of Nutritional Science and Vitaminology, 62(3), 182–187. doi:10.3177/jnsv.62.182
  7. Powers, M. E. et al. (2008). Growth hormone isoform responses to GABA ingestion. Medicine & Science in Sports & Exercise, 40(1), 104–110. doi:10.1249/mss.0b013e318158b518

Preguntas frecuentes sobre el GABA

El GABA (ácido gamma-aminobutírico) es el neurotransmisor inhibidor más importante del cerebro humano. Como complemento alimenticio, el GABA se investiga científicamente en relación con la relajación, la calidad del sueño y el manejo del estrés. La evidencia disponible es aún limitada; faltan pruebas clínicas sólidas sobre efectos específicos. Los complementos alimenticios de GABA no sustituyen el consejo o tratamiento médico. Consulte a un médico, farmacéutico u otro profesional sanitario cualificado ante cualquier problema de salud.

En los estudios científicos, el GABA se administró principalmente por la noche, aproximadamente 30 a 60 minutos antes de acostarse. Algunos estudios también examinaron la ingesta matutina. El momento óptimo de toma no ha sido establecido de forma concluyente por la ciencia. Siga siempre las instrucciones del fabricante en el envase del producto y, en caso de duda, consulte con un médico o farmacéutico.

En los estudios clínicos, los complementos alimenticios de GABA fueron generalmente bien tolerados a las cantidades recomendadas. Los efectos ocasionalmente descritos, habitualmente leves y transitorios, incluyen hormigueo en las extremidades, somnolencia leve, mareos leves o molestias gastrointestinales. Las mujeres embarazadas y en período de lactancia, así como las personas que toman medicación, deben usar suplementos de GABA únicamente tras consultar a un médico. Si aparecen síntomas persistentes tras tomar GABA, interrumpa su uso y busque consejo médico.

Los científicos debaten si el GABA ingerido por vía oral atraviesa la barrera hematoencefálica en concentraciones suficientes para actuar directamente en el cerebro. Una revisión ampliamente citada (Boonstra et al., Frontiers in Psychology, 2015) concluyó que la investigación en humanos sobre los suplementos de GABA es limitada y que se necesitan más estudios controlados. También se discuten posibles mecanismos indirectos a través del sistema nervioso entérico. Los médicos recomiendan consultar a un profesional sanitario antes de tomar suplementos de GABA.

No existe una dosis diaria oficialmente establecida para los complementos alimenticios de GABA por parte de las autoridades europeas (EFSA). Los estudios clínicos han investigado cantidades de entre 100 mg y 800 mg al día. Estas cifras son valores de referencia de la investigación, no una recomendación universal. La cantidad individual adecuada debe determinarse siempre en consulta con un médico o farmacéutico. Las cantidades más elevadas no deben tomarse sin consejo médico.

Los estudios que examinaron el GABA en relación con el sueño utilizaron habitualmente cantidades de entre 100 mg y 500 mg, administradas aproximadamente 30 a 60 minutos antes de acostarse. Estas cifras se basan en publicaciones de investigación individuales y no representan una recomendación oficial de ingesta. Siga siempre la pauta de dosificación del fabricante y consulte a un profesional sanitario ante problemas de sueño persistentes, ya que las alteraciones crónicas del sueño requieren evaluación médica.

'GABA 500' hace referencia generalmente a un complemento alimenticio que contiene 500 mg de GABA por cápsula o comprimido. Las cantidades varían según el fabricante y el producto. La recomendación de consumo que figura en el envase del fabricante correspondiente es siempre la referencia autorizada. Consulte a un médico o farmacéutico antes de su uso, especialmente si toma medicación.

El momento de la toma se elige habitualmente en función del propósito individual. En los estudios que examinaron el GABA en relación con el sueño, la ingesta fue predominantemente vespertina. Dado que al GABA se le atribuyen propiedades calmantes, la ingesta diurna puede provocar somnolencia en algunas personas. Para una recomendación personalizada, consulte a un farmacéutico o médico.

Se han descrito posibles interacciones para las siguientes combinaciones: benzodiacepinas y otros somníferos, fármacos depresores del sistema nervioso central (p. ej., ciertos anticonvulsivos o antidepresivos), preparados hipotensores y alcohol. Estas combinaciones podrían potenciar los efectos respectivos. Se trata de observaciones científicas, no de una lista exhaustiva. Si toma algún medicamento, es imprescindible consultar a un médico o farmacéutico antes de tomar GABA.

Algunas personas refieren sensación de aturdimiento, hormigueo o mareos leves tras tomar GABA. Estas sensaciones pueden estar relacionadas con la acción inhibidora del GABA sobre el sistema nervioso y tienden a aparecer con mayor frecuencia a cantidades más elevadas. Las posibles interacciones con otras sustancias también pueden influir. Si nota estos síntomas, es aconsejable interrumpir el uso y consultar a un médico o farmacéutico. Ante síntomas intensos o persistentes, busque atención médica de inmediato.

En investigaciones preliminares, el GABA se estudió en un contexto deportivo tanto antes como después del entrenamiento. Un estudio (Powers et al., Medicine & Science in Sports & Exercise, 2008) observó niveles elevados de hormona del crecimiento tras la ingesta de GABA combinada con entrenamiento de resistencia. Por lo general, no se recomienda el GABA antes del entrenamiento debido a sus propiedades calmantes, ya que puede influir en la disposición para el rendimiento. La evidencia científica es aún limitada. Para preguntas sobre suplementación en nutrición deportiva, consulte a un dietista-nutricionista o médico.

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