El llamado eje intestino-cerebro es una red biológica que muestra lo estrechamente ligado que está nuestro aparato digestivo a nuestro sistema nervioso central. Sorprendentemente, la mayoría de las señales fluyen del intestino al cerebro, y no al revés. Los ácidos grasos omega 3 desempeñan un papel especial en ese diálogo y actúan como una especie de coordinadores de esa comunicación.
Estos ácidos grasos actúan como mediadores al garantizar que la información se transfiera entre los dos sistemas de forma eficaz y sin interferencias. No solo son componentes esenciales de nuestras membranas celulares, sino también cruciales para la buena coordinación entre los procesos mentales y la digestión.
Actualmente está bien documentado que nuestra flora intestinal puede influir en nuestro estado de ánimo. Los microorganismos del tracto digestivo contribuyen significativamente a nuestro bienestar mental.
Los ácidos grasos omega 3 como el DHA pueden ayudar a influir positivamente en el equilibrio de la flora intestinal. A su vez, una flora intestinal sana puede tener un efecto beneficioso en el cerebro y la psique.
Un aporte equilibrado de ácidos grasos omega 3 y cultivos bacterianos activos puede favorecer estas complejas interacciones a largo plazo.
La cepa bacteriana patentada Bifidobacterium longum 1714™ se ha investigado científicamente en varios estudios. Los resultados de la investigación demuestran diversos efectos positivos sobre el bienestar.
El estrés y el sueño están relacionados con el bienestar general. En 2019, un estudio investigó la capacidad de Bifidobacterium longum 1714™ para mejorar la calidad del sueño en adultos.
Según el estudio, se ha demostrado que Bifidobacterium longum 1714™ influye en la respuesta al estrés, modula las respuestas neuronales al estrés social e influye en la calidad del sueño durante el estrés debido a exámenes en adultos sanos. [1]
Según otro estudio de 2019, Bifidobacterium longum 1714™ influye en la actividad neuronal en reposo, lo que se asocia a un aumento de la vitalidad y de las respuestas neuronales relacionadas con el estrés.
Los resultados del estudio respaldan el papel de Bifidobacterium longum 1714™ en la reducción de las respuestas al estrés y aportan nuevas pruebas de que este probiótico influye en la función cerebral modulando las oscilaciones neuronales en regiones cerebrales específicas. [2]
Los efectos positivos de los ácidos grasos omega 3 DHA se han documentado en numerosos estudios. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha estudiado y confirmado científicamente las afirmaciones sobre las propiedades beneficiosas para la salud de los ácidos grasos omega 3. [3]
- El DHA contribuye a mantener el funcionamiento normal del cerebro.
- El DHA contribuye a mantener una visión normal.
El efecto positivo en la función del cerebro y la vista se consigue con una ingesta diaria de 250 mg de DHA.
- combinación sinérgica de DHA y Bifidobacterium longum
- con la bacteria patentada Bifidobacterium longum 1714™ y aceite de algas de alta calidad
- altamente dosificado con 250 mg de DHA y 10 x 109 UFC* de Bifidobacterium longum
- fórmula respaldada científicamente con estudios clínicos como referencia
- prácticas cápsulas fáciles de ingerir
- máxima calidad y pureza posible probadas
- sin transgénicos
- sin lactosa y sin gluten
- apto para personas veganas y vegetarianas
Si es alérgico a alguno de los ingredientes de este producto o está tomando alguna medicación, consulte con su médico antes de utilizarlo. No se recomienda su uso durante el embarazo o la lactancia. No se recomienda para niños y adolescentes menores de 18 años.